Las Glorias de María

San Alfonso María de Ligorio

Descripción

Las Glorias de María es, sin duda, una de las obras más sublimes que la Iglesia ha dado sobre la Santísima Virgen. Escrita por el Doctor de la Iglesia San Alfonso María de Ligorio, es una joya de teología mariana, espiritualidad y devoción ardiente, nacida del corazón de un santo enamorado de la Madre de Dios.

En sus páginas, San Alfonso expone con profundidad doctrinal y con amor encendido los motivos por los cuales María Santísima es verdaderamente Mediadora de todas las gracias, Abogada de los pecadores y Refugio seguro de los que esperan en Ella. Basándose en la Escritura, los Padres de la Iglesia y el Magisterio, el santo demuestra cómo Dios ha querido que nada llegue al hombre sin pasar por las manos purísimas de la Virgen.

El libro se centra en el Salve Regina, meditando frase por frase, y acompaña cada parte con ejemplos conmovedores de conversiones, milagros y socorros obtenidos por la intercesión de María. Su lectura inflama el alma sacerdotal y laica en una confianza ilimitada hacia la Madre del Redentor, despertando el deseo de honrarla, imitarla y consagrarse enteramente a Ella.

Para todo sacerdote tradicional, Las Glorias de María es una lectura obligada: enseña el verdadero espíritu de reparación mariana, la doctrina segura sobre su mediación, y el modo concreto de vivir la devoción filial que prepara el triunfo del Inmaculado Corazón.

Este libro —que ha convertido pecadores, sostenido almas en tentación y encendido innumerables corazones— no es solo una obra piadosa, sino una escuela de vida interior donde se aprende a amar a Cristo por medio de María, como lo enseñó siempre la Santa Iglesia.

San Alfonso María de Ligorio (1696-1787) fue un gigante de la fe, Doctor de la Iglesia y fundador de la Congregación del Santísimo Redentor. Abogado brillante que abandonó el mundo para hacerse siervo de Cristo, es considerado el patrón de los confesores y moralistas. Su genio radica en haber sabido unir la teología más profunda con una sencillez apostólica que llega al corazón de los más humildes. Fue un incansable defensor de la Tradición y un enamorado de las Glorias de María; su vida entera fue un testimonio de que la santidad es posible a través de la oración constante y el rechazo absoluto al pecado. Leer a San Alfonso es escuchar la voz de un padre que nos ama tanto que no está dispuesto a vernos perder la eternidad por un placer momentáneo.

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