El Gran Medio de la Oración

San Alfonso María de Ligorio

Descripción

Entre los innumerables tesoros de la espiritualidad católica, El gran medio de la oración ocupa un lugar de privilegio. En este breve pero poderoso tratado, San Alfonso María de Ligorio, doctor de la Iglesia y maestro incomparable de vida interior, nos enseña con claridad, profundidad y unción que no hay salvación sin oración.

Este libro no es una simple exhortación piadosa: es una verdadera escuela de vida sobrenatural. San Alfonso, con su celo de pastor y su sabiduría teológica, demuestra que la oración es el medio necesario y universal para obtener todas las gracias, vencer las tentaciones, perseverar en la virtud y alcanzar la santidad.

El santo Doctor nos muestra que todos los santos llegaron a Dios por el camino de la oración, y que todos los condenados lo fueron por haberlo abandonado. Con argumentos tomados de la Escritura, de los Padres de la Iglesia y de la experiencia espiritual, nos convence de que quien reza se salva, y quien no reza, se condena.

Este tratado, tan sencillo como profundo, es un llamado a todos los fieles —laicos, religiosos y sacerdotes— a redescubrir el poder de la oración humilde, perseverante y confiada. En un tiempo de confusión, tibieza y distracción espiritual, El gran medio de la oración es una voz luminosa que nos recuerda el camino seguro hacia el Corazón de Dios.

Quien medite estas páginas con espíritu de fe sentirá encenderse en su alma el deseo de orar más y mejor, comprendiendo que la oración no es una práctica opcional, sino la respiración misma del alma y el medio infalible para alcanzar la unión con Nuestro Señor Jesucristo.

Como sacerdotes de la Tradición, exhortamos a todos los fieles a leer este libro con atención, a practicar lo que enseña y a convertir la oración en el centro de su vida. Porque, como repite San Alfonso:

“El que ora ciertamente se salva; el que no ora ciertamente se condena.”

San Alfonso María de Ligorio (1696-1787) fue un gigante de la fe, Doctor de la Iglesia y fundador de la Congregación del Santísimo Redentor. Abogado brillante que abandonó el mundo para hacerse siervo de Cristo, es considerado el patrón de los confesores y moralistas. Su genio radica en haber sabido unir la teología más profunda con una sencillez apostólica que llega al corazón de los más humildes. Fue un incansable defensor de la Tradición y un enamorado de las Glorias de María; su vida entera fue un testimonio de que la santidad es posible a través de la oración constante y el rechazo absoluto al pecado. Leer a San Alfonso es escuchar la voz de un padre que nos ama tanto que no está dispuesto a vernos perder la eternidad por un placer momentáneo.

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