Santa Catalina de Siena

“.. Tú eres un mar profundo, en el cual, cuanto más busco, más encuentro; y cuanto más encuentro, más crece mi sed de buscarte.” Santa Catalina de Siena

En las ruidosas y coloridas calles de la Siena medieval, Dios preparó un alma tan ardiente como el fuego y tan dócil como una paloma. Esta película nos narra la vida de Santa Catalina de Siena. Ella fue la virgen dominica que, sin haber estudiado en las grandes universidades, fue proclamada Doctora de la Iglesia por su sabiduría sobrenatural. Es la historia de cómo la hija de un humilde tintorero se convirtió en la defensora de la Verdad y en la consejera de los mismos Pontífices.

  1. Contemplarás a una joven que, ante la presión de su familia por buscarle un destino terrenal, elige el retiro de su “celda interior” y corta sus cabellos en señal de renuncia total al mundo. Verás cómo la verdadera belleza no reside en las sedas ni en las joyas, sino en la pureza de un corazón que se ha entregado por completo a su Esposo Celestial desde la infancia.
  2. Un momento cumbre del filme es su heroica caridad durante la peste y el cuidado de los leprosos. Verás cómo Catalina, lejos de huir del dolor o del contagio, corre hacia él para consolar a los moribundos y besar las llagas de los más abandonados. Es la lección de que el amor a Dios no es un sentimiento abstracto, sino una entrega de sangre y vida por el prójimo en sus momentos de mayor miseria.
  3. Serás testigo de su valentía sobrenatural al enfrentar a los poderosos de su tiempo, viajando hasta Aviñón para implorar al Papa que regrese a la sede de Pedro. Es un recordatorio de que los destinos de la historia no los cambian únicamente los ejércitos, sino las almas que, en oración y penitencia, ejecutan con parresía los designios que el Cielo les ha dictado para el bien de la Iglesia.
  4. En un mundo desgarrado por las guerras civiles y las traiciones, Catalina nos enseña que la paz es el fruto de la sangre de Cristo. Su vida es un desafío constante a la tibieza; nos muestra que la alegría del cristiano es “un fuego que consume”, una pasión por la salvación de las almas que no conoce el descanso, ni el miedo, ni el respeto humano.
  5. Es profundamente edificante ver el encuentro entre la fragilidad de esta mujer y la pesada carga del Papado. Es la unión de la mística con la acción política más pura, donde Catalina se convierte en el apoyo del Vicario de Cristo, recordándonos que la Iglesia es nuestra madre y que su reforma comienza siempre por la santidad personal de sus hijos.

“La historia de una virgen que, armada solo con la caridad y la palabra, sacudió los tronos de la tierra para devolver el corazón de los hombres al trono de Dios.”

Santa Catalina de Siena: El fuego de la Verdad – película con subtítulos en español

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