Soy yo, el acusado, quien tendría que juzgaros: Actas del Magisterio

Mons. Marcel Lefebvre

Descripción

Este compendio es el eco de la voz de Pedro a través de los siglos, antes de que el humo de Satanás se filtrara en el santuario. En estas páginas se recogen los documentos pontificios que constituyen el muro de contención contra los errores que hoy, lamentablemente, se enseñan como verdades en muchos seminarios y púlpitos.

  • Estas actas demuestran que el Magisterio no puede contradecirse a sí mismo; lo que fue pecado ayer, no puede ser virtud hoy.
  • Aquí encontraréis la claridad de los Papas que denunciaron con nombres y apellidos al liberalismo, al comunismo y al modernismo, esa “síntesis de todas las herejías”.
  • Formación del Soldado de Cristo: No se puede defender lo que no se ama, y no se puede amar lo que no se conoce. Este libro proporciona las armas intelectuales para que el fiel no sea “llevado a la deriva por cualquier viento de doctrina”.

En un tiempo donde se nos dice que la Iglesia debe adaptarse al mundo, estas Actas del Magisterio nos recuerdan que es el mundo el que debe arrodillarse ante Cristo Rey. Es una obra de consulta obligada para todo aquel que desee mantener la lámpara de la Fe encendida en estos tiempos de apostasía silenciosa.

Monseñor Marcel Lefebvre (1905-1991) fue un obispo misionero y el fundador de nuestra Hermandad Sacerdotal San Pío X, cuya vida fue un sacrificio constante por la preservación del Sacerdocio Católico y la Misa de siempre. Como un nuevo Atanasio, prefirió ser tildado de “rebelde” por los hombres antes que ser infiel a la Tradición recibida de los Apóstoles. Su labor de recopilación y defensa de estas Actas no nació de un espíritu de ruptura, sino de un amor profundo a la Roma Eterna y al Papado, entendiendo que la mayor caridad que se puede ejercer hacia el Papa y hacia los fieles es transmitirles, sin alteraciones, el depósito de la Fe tal como fue custodiado por sus antecesores.

Soy yo, el acusado, quien tendría que juzgaros

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