Sobre la Trinidad
San Agustin

Descripción
La obra central de este tomo es el inconmensurable De Trinitate (Tratado sobre la Santísima Trinidad). El tratado está estructurado magistralmente en quince libros, los cuales desglosan el misterio de la Augustísima Trinidad frente a los errores del pasado, que bien se parecen a las herejías del presente:
- El Santo Doctor defiende la doctrina católica contra los racionalistas y herejes (arrianos, sabelianos y macedonianos). Se examinan con lupa las teofanías del Antiguo Testamento y las misiones divinas, demostrando la perfecta igualdad y consustancialidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
- Se establece la distinción científica entre esencia y persona (o hipóstasis), aclarando las relaciones divinas intemporales y fijando las bases conceptuales que adoptaría la teología escolástica posterior.
- San Agustín, con una agudeza mística sin parangón, busca los vestigios de la Trinidad en la criatura humana, especialmente en las facultades del alma racional: Memoria, Inteligencia y Voluntad (o Amor). El hombre, reformado por la gracia, descubre en su propia interioridad un espejo —aunque lejano— de la vida íntima de las Tres Divinas Personas.
San Agustín de Hipona, el Doctor de la Gracia y el más esclarecido de los Padres Occidentales, es una de las mentes más preclaras que la Providencia Divina ha dado a la Iglesia para la custodia de la ortodoxia. Tras una juventud disipada y azotada por los errores del maniqueísmo, su fulgurante conversión —fruto de las lágrimas de Santa Mónica y la palabra de San Ambrosio— lo transformó en un obispo infatigable, un pastor celoso y un azote incansable de las herejías de su tiempo, como el pelagianismo y el donatismo. En el De Trinitate, Agustín no escribe con la fría y soberbia curiosidad de los filósofos paganos, sino de rodillas, con el corazón encendido en caridad y la razón sometida a la Revelación Divina; su genio supo armonizar la agudeza del pensamiento platónico con la inmutable fe católica, legando a la cristiandad un faro de luz teológica que, a través de los siglos, sigue guiando a las almas sedientas de la Verdad Absoluta en medio de las tinieblas del error humano.


