Contrato del hombre con Dios mediante el bautismo
San Juan Eudes

Descripción
El libro Contrato del Hombre con Dios (junto con su apéndice Reglas de la vida cristiana y sacerdotal) es un tratado de teología ascética y dogmática escrito por San Juan Eudes en el siglo XVII. La obra articula toda la vida espiritual en torno a un dogma central: el Santo Bautismo es un contrato real, una alianza solemnísima y consagratoria entre la Santísima Trinidad y la criatura humana.
San Juan Eudes sostiene que el Bautismo es el punto de partida y el fundamento supremo de la salvación. Por él, el alma es arrancada del dominio y la esclavitud de Satanás, dejando de ser “hija de ira” para convertirse en hija adoptiva de Dios Padre, miembro místico del Cuerpo de Jesucristo y templo vivo u esposa del Espíritu Santo.
1. La Naturaleza del Contrato Bautismal (Capítulos I – III): El autor enseña que en el Bautismo existe una donación recíproca:
- Dios se entrega al hombre: Le confiere la gracia santificante, la fe, la esperanza y la caridad, la adopción filial, y el derecho a la herencia celestial y al banquete eucarístico. Dios promete su protección paternal, la inhabitación de la Trinidad en el alma y la gloria eterna si se guarda la fidelidad.
- El hombre se entrega a Dios: Promete renunciar absolutamente al demonio, a sus obras y a sus pompas, y compromete su entendimiento y voluntad para adherirse únicamente a Dios.
2. Las Obligaciones del Cristiano (Capítulo IV): El cristiano contrae tres compromisos innegociables:
- Renuncia formal: A Satanás (todo trato con el maligno o superstición), a las obras de Satanás (el pecado mortal) y a las pompas del mundo (la concupiscencia de la carne, la codicia de los ojos y el orgullo de la vida).
- Adhesión a la Verdad: Aceptar íntegramente la Fe Católica a través del magisterio de la Santa Iglesia. San Juan Eudes enfatiza que fuera de la Iglesia y sin la fe pura y completa no hay salvación posible, y que rechazar un solo punto del dogma destruye la fe verdadera.
- Unión con Cristo: Vivir de la vida de Jesús, abrazando su Doctrina, imitando sus virtudes, cargando la Cruz y sometiendo la carne mediante la mortificación.
3. Mística Litúrgica y Remedios (Capítulos V – X): El santo explica el significado teológico de las ceremonias tradicionales del Bautismo (los exorcismos, la sal, la saliva/Effetá, la unción con el Crisma, el vestuario blanco, el cirio encendido) como símbolos de las virtudes y defensas espirituales que el alma recibe. Advierte que la vida en gracia no es una carga pesada, sino la verdadera libertad y dulzura, mientras que la servidumbre del pecado es amarga y atormenta la conciencia. Finalmente, señala la penitencia y la renovación constante de los votos bautismales como los medios para reparar la infracción del contrato causada por el pecado.
4. Regla de Vida Cristiana y Sacerdotal (Segunda Parte): Se complementa la obra con reglas prácticas de conducta basadas en la Cruz, la Voluntad Divina y la Devoción a Jesús y María. Dirigiéndose con particular rigor a los clérigos, expone los deberes de los superiores, misioneros, predicadores y confesores, exigiendo de ellos sobriedad, castidad, celo por las almas y la práctica heroica de las virtudes Marianas.
San Juan Eudes fue un misionero incansable y un heraldo de la Verdad en una Francia que necesitaba desesperadamente la caridad de Cristo. Formado en la escuela del Oratorio y fundador de la Congregación de Jesús y María (Eudistas) y de la Orden de Nuestra Señora de la Caridad, fue un hombre que unió la más profunda especulación teológica con un celo apostólico abrasador. Es el santo que nos enseña que la verdadera reforma de la Iglesia viene de la entronización del Corazón de Cristo en la vida del clero y de los fieles. Su vida fue un incendio de amor puro, y su pluma, una herramienta del Espíritu Santo para recordarnos que el Inmaculado Corazón de María es el camino más seguro para llegar al Sagrado Corazón de Jesús.


