La Cristiada
Jean Meyer

Descripción
Este libro constituye la investigación más profunda y completa sobre la Guerra Cristera (1926-1929), aquel conflicto armado donde el pueblo católico de México se levantó en armas contra las leyes persecutorias del presidente Plutarco Elías Calles.
- La Génesis del Conflicto: Explica cómo el Estado liberal buscó aniquilar la libertad de la Iglesia y reducir la fe a un sentimiento privado, prohibiendo el culto y persiguiendo a los sacerdotes.
- El Levantamiento Popular: Meyer demuestra que la Cristiada no fue un movimiento de élites o manipulado por la jerarquía, sino una insurrección orgánica de campesinos y laicos que defendían sus sacramentos y su hogar.
- Crónica de una Epopeya: El libro detalla tanto la historia militar (las batallas de hombres que, con pocas armas pero mucha fe, pusieron en jaque al ejército federal) como la historia diplomática y los “arreglos” que pusieron fin al conflicto.
- La Santidad en el Combate: Describe el espíritu de los cristeros, quienes vivían una vida de oración intensa en los campamentos, rezando el Rosario antes de las batallas y recibiendo la absolución general.
- El Martirio: Recoge testimonios estremecedores de aquellos que prefirieron el fusilamiento o la tortura antes que renegar de la fe o gritar algo que no fuera el nombre de su Rey.
¿Quién es el autor?
Jean Meyer es un prestigioso historiador y académico de origen francés, nacionalizado mexicano. Es considerado la autoridad máxima a nivel mundial sobre el movimiento cristero. A diferencia de la historiografía oficial que intentó sepultar estos hechos en el olvido, Meyer dedicó años a recorrer los campos de México, entrevistando a los veteranos supervivientes y rescatando documentos que el Estado mexicano quería destruir. Su trabajo es valorado por su rigor científico, pero sobre todo por haber devuelto la voz a los humildes que murieron al grito de “¡Viva Cristo Rey!”.
Este libro es una lectura obligatoria para entender la militancia católica. La Cristiada nos enseña que el católico no es un ciudadano pasivo, sino un soldado que, cuando la ley humana contradice la Ley Divina, debe obedecer a Dios antes que a los hombres.
Esta obra es el recordatorio de que la sangre de los mártires es, efectivamente, semilla de nuevos cristianos y el sustento de la Tradición que hoy defendemos.


