La familia que alcanzó a Cristo: Familia de San Bernardo de Claraval

Padre M. Raymond

Descripción

Es la crónica apasionante, casi épica, de la familia de Fontaines. Es la historia de un caballero guerrero (Tescelín) y una madre santa (Alice) que criaron a siete hijos de tal manera que todos ellos, sin excepción, terminaron vistiendo el hábito religioso y alcanzando los altares.

El protagonista es el gran San Bernardo de Claraval, pero el autor nos muestra que Bernardo no nació de la nada: fue el fruto de un hogar donde Dios era el centro absoluto.

  • Encontrarás en Tescelín y Alice el modelo de cómo educar en la fortaleza y la fe. Verás que la santidad de los hijos comienza con la obediencia y la piedad de los padres.
  • La historia de los hermanos (Guy, Gerardo, Andrés, Bartolomé, Nivardo y la beata Humbelina) parece una novela de caballería. Muestra que seguir a Cristo no es para débiles, sino para hombres y mujeres valientes, capaces de dejar castillos y glorias humanas por el Reino de los Cielos.
  • El libro respira el aire de la Cristiandad medieval, donde el honor, la palabra dada y el amor a la Virgen María eran la brújula de la vida.

El capítulo final sobre Nivardo, el hermano menor, es una lección de “caballería espiritual” que no olvidarás. Enseña que debemos reservar nuestra mejor cortesía y nuestro mayor esfuerzo para Dios.

La familia de San Bernardo fue una “armada” espiritual que cambió la historia de Europa.

Es una historia verdaderamente admirable para cualquier hogar católico. Los padres de San Bernardo, el venerable Tescelín el Sor y la beata Alice de Montbard, tuvieron siete hijos: seis varones y una mujer.

Bajo la guía de estos santos padres, los siete alcanzaron los altares:

  1. Beato Guy: El primogénito, que dejó su cargo y a su familia para seguir a Bernardo.
  2. Beato Gerardo: El hombre de confianza de Bernardo en Claraval.
  3. San Bernardo de Claraval: El “Doctor Melifluo”, columna de la Iglesia en el siglo XII.
  4. Beata Humbelina: La única hija, que tras una vida de nobleza, se convirtió en una santa monja.
  5. Beato Andrés: El caballero que decidió ser “guardián de la entrada” en el monasterio.
  6. Beato Bartolomé: Quien también siguió el camino de la vida contemplativa.
  7. Beato Nivardo: El más joven, aquel que enseñó al mundo a ser “caballeroso para con Dios”.

¡Qué bendición para unos padres poder decir ante el tribunal de Dios: “Aquí estamos, Señor, yo y los hijos que me diste”! Es un ejemplo perfecto de cómo una familia católica debe ser un semillero de santos.

¿Quién es el Padre M. Raymond?

El Padre M. Raymond, O.C.S.O., monje trapense y antiguo jesuita, une en su escritura la profundidad de la vida contemplativa con un estilo vibrante y caballeresco que presenta la santidad como una verdadera milicia espiritual. Como hijo espiritual de San Bernardo, este reconocido autor del siglo XX logra humanizar a los santos, mostrándolos como modelos heroicos de carne y hueso para transmitirnos, con absoluta fidelidad a la Tradición, un amor apasionado por la Iglesia y el compromiso de servir a Dios con honor y valentía.

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