“Obras Eucarísticas”: El Santísimo Sacramento (Jesucristo entre nosotros)
San Pedro Julián Eymard

Descripción
Esta obra es el testamento espiritual del “Apóstol de la Eucaristía”. En sus páginas, el autor nos descorre el velo del Sagrario para que comprendamos que la presencia de Nuestro Señor en el altar no es un recuerdo del pasado, sino una realidad viva, palpitante y actual. Es un tratado que eleva el alma desde la tibiedad del mundo hasta la entrega total al Divino Prisionero.
- Aprenderéis que la Eucaristía es el centro de todo el cristianismo, el sol que ilumina todas las verdades de nuestra fe. San Pedro Julián nos enseña a adorar a Cristo con la misma reverencia que los ángeles en el cielo.
- El libro ofrece normas y consideraciones para recibir al Señor con las disposiciones debidas, transformando cada recepción del Sacramento en un injerto profundo de la vida de Dios en la nuestra.
- Enseña que todo bautizado está llamado a ser un adorador en espíritu y en verdad. El autor detalla cómo realizar una Hora Santa que no sea solo silencio, sino un diálogo de amor, reparación y consuelo al Corazón de Jesús.
- Siguiendo el espíritu de la Hermandad, este libro subraya que la paz del mundo y el orden de las familias solo se restaurarán cuando Jesús Sacramentado sea nuevamente el centro de la vida pública y privada.
En un siglo que ha dado la espalda a Dios y que trata las iglesias como museos, leer a San Pedro Julián Eymard es recuperar la brújula. Os darán el celo necesario para defender la honra de Dios contra los sacrilegios y la indiferencia.
Estas páginas os enseñarán que vuestra fuerza no está en vuestros planes, sino en el Sagrario.
San Pedro Julián Eymard fue un sacerdote francés cuya vida fue un continuo ascenso hacia el altar. Tras años de servicio en la Sociedad de María, Dios le reveló su misión definitiva: fundar la Congregación del Santísimo Sacramento para dar a Jesús una guardia de honor permanente. Conocido como el “Apóstol de la Eucaristía”, fue un hombre de una piedad ardiente y una disciplina férrea, canonizado por el Papa Juan XXIII en 1962. Su doctrina es un puente perfecto entre la mística más elevada y la vida práctica, centrando siempre el perfeccionamiento del alma en la unión íntima con Cristo Sacramentado, a quien llamaba “el gran Maestro de los santos”.


