Si quiero, puedo ser santo: El Camino Real hacia la Santidad
Padre José Guadalupe Treviño

Descripción
Este libro es un manual de estrategia espiritual. Su tesis es tan sencilla como profunda: la santidad no es un privilegio para unos pocos elegidos con dones extraordinarios, sino un deber y una posibilidad real para todo bautizado que se atreva a decir “sí” a la gracia de Dios.
- El autor combate el error de creer que la santidad solo habita en los claustros. Enseña que en vuestro estado de vida —ya seáis padres de familia, trabajadores o jóvenes— podéis alcanzar las cumbres de la perfección cristiana mediante el cumplimiento heroico del deber cotidiano.
- Siguiendo la mejor tradición tomista, Treviño subraya que, si bien la gracia es lo primero, Dios requiere nuestro consentimiento. “Si quiero”: ahí reside el secreto. El libro os enseñará a fortalecer la voluntad para que no sea esclava de los sentimientos, sino servidora del Rey.
- Encontraréis un análisis reconfortante sobre los defectos de los santos. El autor nos recuerda que ellos también sufrieron debilidades, tentaciones y caídas, pero que su santidad consistió en levantarse siempre y confiar más en la misericordia de Dios que en sus propias fuerzas.
- Como no puede ser de otra manera en una obra de sana doctrina, se nos instruye en que el alimento de la santidad es la oración mental y la participación frecuente en el Santo Sacrificio del Altar, donde bebemos directamente de la Fuente de la Vida.
El demonio quiere convenceros de que ser santo es imposible para así ganar vuestra alma por cansancio o tibieza. Este libro es el antídoto contra esa mentira.
Os dará el valor para sacudiros el polvo de la mundanidad y emprender con alegría el camino de la perfección.
El Canónigo José Guadalupe Treviño fue un sacerdote mexicano de una talla espiritual y doctrinal imponente, forjado en la fe durante los años de la persecución religiosa en su patria. Miembro de los Misioneros del Espíritu Santo, dedicó su vida a la dirección de almas y a la promoción de la santidad laical y sacerdotal. Su pluma, profundamente arraigada en la teología tradicional y en un amor ardiente a la Sagrada Eucaristía, se distingue por una claridad meridiana y una capacidad única para hacer accesibles las verdades más elevadas de la vida interior. Fue un hombre de Iglesia que no conoció el compromiso con el error, dejando un legado literario que sigue siendo, décadas después, un faro de ortodoxia y fervor para el mundo hispanohablante.


