
“Bendito sea Dios, que nos ha enviado hoy nuestro alimento”. San Pablo de Tebas; “Vi todos los engaños del demonio tendidos sobre la tierra y gemí diciendo: ‘¿Quién podrá pasar por ellos?’. Y oí una voz que me respondió: ‘La humildad” San Antonio Abad
Este documental no es una simple lección de historia; es una llamada al combate espiritual. La obra nos transporta al desierto de Egipto en el siglo IV, un momento en que la Iglesia, tras las persecuciones, corría el riesgo de volverse “cómoda” y mundana. El desierto de Egipto fue el arca donde se salvó el fervor de la Iglesia cuando el mundo intentó domesticar la fe.
Retrata con maestría cómo el desierto se convirtió en el nuevo campo de batalla para aquellos que buscaban el martirio incruento: la muerte al “yo” y al mundo. Se nos recuerda que el silencio no es ausencia, sino la presencia misma de Dios, y que el monacato es la columna que sostiene espiritualmente a la Iglesia militante.
Este documental nos sumerge en uno de los encuentros más sagrados de la Cristiandad: entre San Antonio Abad y San Pablo el Ermitaño.
La obra narra cómo San Antonio, tras recibir una revelación divina que le indicaba que había un monje más perfecto que él en las profundidades del desierto, partió con humildad a su encuentro. La película retrata con gran piedad el momento en que estos dos ancianos se reconocen por la gracia de Dios sin haberse visto jamás.
El punto culminante es el banquete celestial en la tierra: un cuervo, que por 60 años había llevado diariamente medio pan a San Pablo, aparece milagrosamente con un pan entero para que ambos compartieran. Es una lección visual de cómo Dios nunca abandona a sus hijos y premia la caridad fraterna y la vida de sacrificio.
Este episodio del pan compartido por el cuervo nos enseña a confiar ciegamente en Dios. En estos tiempos de incertidumbre, debemos recordar que la Mano del Señor sigue proveyendo a quienes, como San Pablo y San Antonio, buscan primero el Reino de Dios y su justicia.
¿Quiénes fueron?
- San Pablo el Ermitaño (c. 228 – 341): Conocido como el “Primer Ermitaño”. Huyendo de la persecución de Decio, se internó en la Tebaida egipcia. Vivió más de 90 años en una cueva, vistiendo hojas de palma y siendo alimentado diariamente por un cuervo que le llevaba medio pan, hasta que fue descubierto por San Antonio poco antes de su muerte.
- San Antonio Abad (c. 251 – 356): El “Padre de los Monjes”. Tras oír en misa el pasaje de “vende lo que tienes y dáselo a los pobres”, se retiró al desierto. Fue el gran estratega del combate contra los demonios y el naturalismo. Su vida, escrita por San Atanasio, fue el motor que convirtió a miles a la vida ascética en toda la Cristiandad.
Esta película es una excelente forma de hacer un examen de conciencia sobre nuestro apego a las miles de comodidades que nos ofrece el mundo para que nos olvidemos de nuestra Cruz.
San Pablo y San Antonio nos enseñan que la mayor aventura no es recorrer el mundo, sino conquistar el propio corazón para que Cristo sea su único Rey.
EL REINO INTERIOR – EL CAMINO DE LOS PADRES DEL DESIERTO


