San Felipe Neri

“¡Prefiero el Paraíso!”, “Para ser obedecido se debe tener pocas reglas, yo he tenido una sola la Caridad”. San Felipe Neri

La vida de San Felipe Neri es una lección de cómo la Gracia de Dios puede restaurar una sociedad en decadencia. Mientras el mundo se desgarraba por la rebelión protestante, Felipe levantaba en Roma una muralla de caridad y piedad filial.

El Espíritu Santo descendió sobre él como una bola de fuego, ensanchando literalmente su corazón y rompiendo dos de sus costillas para que el amor de Dios tuviera espacio. Su pecho palpitaba con tal fuerza que hacía temblar los bancos de la iglesia donde rezaba.

Vemos a un Felipe que recorre los callejones de Roma, rescatando a niños abandonados y jóvenes perdidos. Su método era la alegría santa y la dirección espiritual. Su confesionario era un lugar de resurrección: Felipe tenía el don de leer las conciencias, devolviendo la paz a las almas más atormentadas mediante la misericordia, pero (siempre exigiendo una conversión verdadera).

Felipe luchó contra la tentación de la gloria humana. Rechazó el capelo cardenalicio una y otra vez (lanzándolo al aire en un gesto de santa libertad). Se presentaba ante los nobles con la ropa del revés o contando chistes para que lo creyeran un loco y no un santo. Su objetivo era uno solo: que Cristo creciera y Felipe disminuyera.

Un momento cumbre en estas obras es la resurrección del joven Paolo Massimo. Felipe llega cuando el joven ya ha muerto; lo llama por su nombre, el joven abre los ojos, se confiesa con el santo y, tras recibir la absolución, muere en paz. Es la prueba del poder que Dios otorga a quienes son totalmente suyos.

San Felipe Neri / Prefiero el Paraíso / Episodio 1

San Felipe Neri / Prefiero el Paraíso / Episodio 2

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