El Salterio de Monseñor Juan Straubinger: 150 Salmos Comentados
Monseñor Juan Straubinger

Descripción
Este volumen del Salterio en Latín y Castellano, preparado bajo el rigor bíblico y el ardiente celo pastoral de Mons. Dr. Juan Straubinger, es una guía viva para adentrarse en la oración que el mismo Espíritu Santo dictó a la Santa Iglesia.
- A diferencia de las ciencias humanas, este libro enseña a conocer a Dios no solo de modo intelectual, sino experimental y contemplativo, revelando que Dios es Amor y que en su conocimiento radica la vida eterna.
- Enseña que los Salmos son un compendio de toda la Sagrada Escritura. En ellos se desvelan, mil años antes de la Encarnación, los sufrimientos y triunfos del Redentor, así como los diálogos íntimos entre el Padre y el Hijo en el seno de la Trinidad.
- Muestra en el rey David no a un hombre libre de pecado, sino al modelo del alma penitente que confía ciegamente en la misericordia paternal de Dios, enseñándonos el verdadero dolor de los pecados expresado en los Salmos Penitenciales como el Miserere o el De Profundis.
- Enseña a “derramar el alma” con la simplicidad de un niño ante su madre, trasformando cada prueba, persecución, alegría o caída en una oración sobrenatural.
- Recoge la doctrina tradicional y los decretos de la Pontificia Comisión Bíblica (como el de 1910 sobre la autoría davídica), complementados con las correcciones del texto latino basadas en el hebreo primitivo del P. Rembold S.J. y exégetas ilustres.
- Al presentar el texto en latín (fuente de la tradición litúrgica de la Iglesia) junto a una traducción en castellano fiel y cuidada, sirve como un instrumento insustituible para rezar el Oficio Divino, acompañar la Santa Misa o hacer meditación diaria.
- Sirve como un tratado práctico de vida espiritual donde el lector encuentra alimento para las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) y un refugio seguro frente a las tribulaciones.
- Las notas al pie, aclaraciones verbales y concordancias bíblicas sirven para despertar en el alma un amor ardiente por el océano inagotable de la Biblia.
Monseñor Juan Straubinger (1883-1956) fue un sacerdote alemán de extraordinaria preparación bíblica, ordenado en 1907 y formado en Roma y Tierra Santa. Su profundo conocimiento de los idiomas originales de la Biblia —hebreo, arameo y griego— y de la mentalidad oriental le permitió traducir la Palabra de Dios al castellano con fidelidad y claridad. Su vida estuvo marcada por la docencia, la investigación y un intenso apostolado bíblico, fundando el Movimiento Bíblico Popular Católico en Alemania y luego el Movimiento Bíblico Argentino en Jujuy, llevando la enseñanza y la difusión de las Escrituras a toda América del Sur.
Guía para rezar el Salterio de Mons. Straubinger
Horarios Sugeridos: Elige un solo momento al día para crear el hábito
- Oración Matutina (07:00 AM): Al levantarte. Consagra el inicio del día a Dios con un Salmo de alabanza o confianza (ej. Salmo 5 o 22).
- Lectura Espiritual (19:00 HS): Al concluir la jornada. Sigues el orden continuo de los Salmos para meditar la Escritura.
- Oración Nocturna (21:30 HS / Antes de acostarte): La más recomendada. Rezas un Salmo penitencial o de protección (ej. Salmo 50 o 90) antes de dormir.
Paso a Paso:
1. Inicio (De rodillas frente al crucifijo):
- Persígnate (+): «En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.»
- Dices la invocación: «Señor, abre mis labios para bendecir tu Santo Nombre y purifica mi corazón para meditar tus sagrados Salmos.» (o bien: «Dios mío, acude en mi auxilio / Señor, date prisa en socorrerme»).
2. Salmo y Meditación (Sentado con compostura):
- Lees el Título o Encabezado: Lees la breve introducción que coloca Mons. Straubinger antes del salmo para comprender su tema.
- Lees el Salmo: Lees el texto sagrado en castellano (o en latín).
- Lees las Notas al pie: Consultas los comentarios de Mons. Straubinger para comprender el sentido doctrinal, profético y cristológico.
- Haces 1 o 2 minutos de silencio: Meditas en la frase o versículo que más haya movido tu alma.
3. Cierre (De rodillas frente al crucifijo):
- Glória Patri: Recitas inclinando levemente la cabeza hacia el crucifijo: «Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.»
- Oración breve de acción de gracias: Haces una petición espontánea o rezas un Padrenuestro / Avemaría agradeciendo la luz recibida.
- Persignación final (+): Concluyes persignándote diciendo: «Bendigamos al Señor. / Demos gracias a Dios.» (o bien: «Que el Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.»).


