Oración Mental según Santa Teresa
Padre Valentín de San José

Descripción
Este libro es una guía práctica y tradicional para las almas que desean adentrarse en los caminos de la mística y el trato íntimo con Dios, tomando como maestra soberana a Santa Teresa de Jesús. Frente a las corrientes que complican la vida de piedad con excesivas metodizaciones, reglas pesadas y subdivisiones discursivas que terminan por desalentar a los principiantes, esta obra propone un retorno a la sencillez del Evangelio y de los santos.
A lo largo de sus capítulos, el texto desglosa los fundamentos teológicos y prácticos de la oración, estructurándose en los siguientes ejes esenciales:
- La Esencia de la Oración: Se define la oración mental no como una algarabía de conceptos, sino como un trato directo, confidencial e íntimo de amistad, estando muchas veces a solas con Quien sabemos que nos ama.
- El Método Teresiano (El “No-Método”): El autor rescata un modo de orar antiguo y perenne, basado en el recogimiento interior y la limpieza de conciencia. Se enseña al alma a vaciarse de lo mundano para quedarse sola con Dios, barriendo activamente las distracciones de la imaginación.
- La Compañía de la Humanidad de Cristo: Se ofrece un itinerario utilísimo para enfocar la mente de manera vaga y oscura por la fe, fijando la mirada en Jesús sufriente o en el huerto, sirviéndose de las imágenes sagradas para aquietar las potencias del alma.
- La Necesidad Absoluta de Orar: La oración se presenta como una exigencia apremiante de la gracia, tan vital para la salud del alma como lo es la respiración para los pulmones del cuerpo. Es el medio indispensable para alcanzar las virtudes, la santificación y la unión con la Santísima Trinidad.
- La Determinada Determinación: El libro subraya que el éxito en la vida interior exige una voluntad inquebrantable de no dar marcha atrás ante la aridez espiritual, las tentaciones del demonio o la falta de lágrimas y consuelos sensibles.
Padre Valentín de San José, un abnegado sacerdote y religioso perteneciente a la Orden de los Carmelitas Descalzos (C.D.). En sus escritos se revela como un profundo conocedor de la mística carmelitana y de los grandes maestros espirituales como San Juan de la Cruz, Fray Luis de Granada y Francisco de Osuna, de quien asimiló la doctrina del recogimiento del Tercer abecedario.


