Pensar y Salvar a la Argentina

Héctor H. Hernández

Descripción

Este libro es un manual de supervivencia y reconquista para el católico en tiempos de apostasía nacional. El autor propone que la única forma de “salvar” verdaderamente a la Nación no es mediante parches económicos o cambios de partido, sino mediante una restauración de los cimientos espirituales y jurídicos de la Patria.

  • El Diagnóstico de la Crisis: La decadencia de la Argentina no es un accidente de gestión, sino el resultado de haber abandonado su matriz católica para abrazar el liberalismo y el globalismo.
  • La Realeza Social de Jesucristo: Hernández sostiene que una nación que no reconoce a Cristo como su centro está condenada a la disgregación. La política debe estar subordinada a la Moral y a la Ley Eterna.
  • Crítica a la Partidocracia: El autor desmitifica la idea de que la solución vendrá de “votar al menos malo” dentro de un sistema democrático liberal que considera intrínsecamente vicioso.
  • La Formación de la Inteligencia: El libro enfatiza que “pensar” la Patria es el primer paso para salvarla. Exige del lector un rigor intelectual y una formación doctrinal seria para no ser engañado por las “patochadas” del sistema.
  • Militancia y Resistencia: Propone la creación de núcleos de resistencia orgánica —familias, instituciones y comunidades— que vivan la fe en su totalidad, funcionando como “levadura” en la masa de la sociedad.

¿Quién es el autor?

Héctor H. Hernández es un destacado intelectual argentino, abogado y Doctor en Derecho, profundamente comprometido con la Tradición Católica. Pertenece a la estirpe de pensadores que no separan la fe de la vida pública. Es un exponente del Nacionalismo Católico ha dedicado su vida a la defensa de la Realeza Social de Jesucristo. Su pluma es reconocida por ser valiente, erudita y, sobre todo, “insumisa” ante las modas del progresismo y el liberalismo.

En un mundo que nos pide ser “políticamente correctos” y aceptar la separación entre Iglesia y Estado como un dogma, Héctor Hernández nos recuerda que el católico debe ser un soldado de Cristo en todos los ámbitos. Como bien señala la obra, no se trata de “entrar en el juego” de los partidos actuales que nos llevan a la incoherencia, sino de mantener la pureza de la fe política para reconstruir la Ciudad Católica desde sus ruinas.

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