Tratado de la Oración y los Grados de Perfección
San Lorenzo Justiniano

Descripción
Este tratado es una guía sistemática y profunda para el alma que, cansada de las bajezas del mundo, desea volar hacia Dios. San Lorenzo Justiniano utiliza la imagen bíblica de las “alas de paloma” para describir el anhelo de paz y descanso en el Señor. No es un libro de sentimientos pasajeros, sino una exposición magistral sobre cómo la oración transforma la voluntad y purifica el entendimiento hasta llevar al alma a los grados más altos de perfección.
¿Qué enseña esta obra maestra?
- El autor enseña que la oración es el “puesto duodécimo entre los frutos del árbol de la vida”. Define la oración como el arma defensiva del cristiano y el medio indispensable para obtener cualquier gracia. Sin oración, el alma está muerta a la vida sobrenatural.
- Enseña con realismo que el alma se encuentra “aherrojada en la carne” y contrariada por las concupiscencias. La oración es la herramienta para vencer estas luchas y alcanzar la paz interior.
- San Lorenzo detalla cómo el alma debe pasar por diferentes etapas: desde la oración vocal y meditativa hasta la oración de contemplación, donde el alma se siente “iluminada con las luces de lo alto”.
- Enseña que ninguna altura espiritual es posible sin una base sólida de humildad y desprecio del propio yo, para que solo Cristo reine en el corazón.
- Instruye al alma sobre cómo mantenerse fiel en la oración incluso cuando no siente consuelos, enseñando que la verdadera oración es un acto de amor y obediencia, no de búsqueda de placer espiritual.
- El autor no es solo un teólogo, es un Santo canonizado cuya vida fue el espejo de lo que escribió. Su doctrina ha sido aprobada y recomendada por la Iglesia durante siglos.
- Como veis en vuestro ejemplar, cuenta con la aprobación necesaria, lo que garantiza que no hay en él nada contrario a la fe o a las buenas costumbres.
- Su enfoque coincide plenamente con los grandes místicos como San Juan de la Cruz o Santa Teresa, pero con la sobriedad y el orden propio de los grandes maestros de la vida clerical.
San Lorenzo Justiniano fue el primer Patriarca de Venecia y una de las figuras más preclaras de la reforma católica del siglo XV. De noble linaje, renunció a las glorias del mundo para ingresar en la Congregación de Canónigos Regulares de San Jorge en Alga, donde se distinguió por una humildad heroica y una vida de oración continua. Fue un obispo ejemplar que, a pesar de sus altas responsabilidades, jamás abandonó su vida de penitencia, siendo llamado el “nuevo Juan Bautista” por su austeridad. Sus escritos son el fruto de una experiencia mística real; San Lorenzo no hablaba de lo que había leído, sino de lo que Dios le había concedido vivir en la quietud de su celda y en el fervor del altar.


