
“¡Oh amado Jesús! Aumenta mi paciencia a medida que aumentan mis sufrimientos.” Santa Rita de Casia
Esta obra que recorre el arduo camino de Margarita Lotti, desde la entrega total de su voluntad en un matrimonio marcado por la violencia, hasta su mística inmolación en el silencio del claustro. Es una representación del poder de la Gracia que, actuando en la fragilidad de una mujer, logra doblegar el odio de las facciones políticas y transformar las llagas del pecado en las rosas de la santidad.
- La película alcanza su cumbre espiritual cuando Rita, en un acto de amor materno sobrenatural, prefiere ofrecer a sus hijos a la muerte antes que verlos condenar sus almas al fuego del infierno por el pecado de la venganza. Nos enseña que la caridad verdadera no busca el bienestar temporal, sino la salvación eterna de quienes amamos.
- Rita no es una víctima pasiva, sino una guerrera del espíritu. Su enseñanza es que la paciencia (esa virtud que, como explica el Catecismo de Pègues, nos permite no sucumbir a la tristeza ante el mal presente) tiene el poder de convertir los corazones más endurecidos, como el de su esposo Paolo.
- El estigma de la espina en su frente nos recuerda que no hay santidad sin unión con la Pasión de Cristo. La enseñanza es que el sufrimiento no es un absurdo, sino una moneda de oro con la que se compran las almas de los pecadores y se abre la puerta de la clausura celestial.
- A pesar de la timidez del cine para mostrar el milagro, la enseñanza de fondo es que cuando el mundo cierra todas las puertas y levanta muros infranqueables, la oración es la llave que mueve los cielos y permite a Dios realizar lo que para el hombre es “imposible”.
“Preferible es que la tierra se trague a nuestros seres queridos en gracia de Dios, que verlos caminar sobre ella con el alma muerta por el pecado mortal.”
Santa Rita de Casia – película en español (haz clic aquí o en la imagen)



