El Conmonitorio: Apuntes para conocer la fe verdadera

San Vicente de Lerins

Descripción

Este tratado es la brújula que Dios nos ha dejado para navegar en medio de las tempestades de la confusión. En el Conmonitorio, encontramos la respuesta clara y definitiva a la pregunta que muchos fieles se hacen hoy: ¿Cómo distinguir la Verdad católica de la falsedad de las herejías?.

  • San Vicente establece aquí su famosa regla, que es el pilar de nuestra resistencia: se debe creer aquello que se ha creído en todas partes, siempre y por todos (quod ubique, quod semper, quod ab omnibus creditum est).
  • El autor nos advierte que el progreso en la Fe debe ser un crecimiento en la comprensión, como el de un niño que se hace hombre, pero nunca una alteración de la esencia; el dogma no puede cambiar de sentido según el capricho de los tiempos.
  • Con palabras que parecen escritas para nuestra época, San Vicente nos exhorta a evitar las novedades en el lenguaje y en la doctrina, recordándonos que el depósito de la Fe nos ha sido entregado para ser custodiado, no para ser alterado por el ingenio humano.
  • Nos enseña a recurrir siempre al juicio de los antiguos Padres y a los decretos de los Concilios universales como el remedio infalible contra el veneno de la novedad.

Este libro nos confirma que nuestra fidelidad a la Tradición es nuestra fidelidad a Dios.

San Vicente de Lerins (fallecido hacia el 450) fue un monje y presbítero del célebre monasterio de la isla de Lerins, en las costas de la Galia. Bajo el seudónimo de “Peregrino”, escribió este tratado con el fin de recoger por escrito la enseñanza de los antiguos para su propio provecho y el de la Iglesia, movido por la necesidad de defender la Fe ante las herejías que asolaban su siglo. San Vicente es el teólogo de la continuidad histórica, y su figura se alza hoy como un defensor de la fe de los sencillos frente a la soberbia de los innovadores. Su legado nos recuerda que la antidad nace de la humildad de someter nuestra inteligencia a la Verdad revelada (La Tradición) que la Iglesia ha custodiado a través de los siglos.

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