
El llamado urgente del Cielo
En 1917, en Fátima, la Santísima Virgen pidió algo muy concreto: oración, sacrificio y reparación por los pecados con que Dios es ofendido. Nuestra Señora fue clara: «Muchos se condenan porque no hay quien se sacrifique y pida por ellos».
A los tres pastorcitos les preguntó:
“¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quiera enviaros, en acto de reparación por los pecados con que es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?”
Ellos respondieron “Sí”.
Ese “sí” es el camino que todo católico fervoroso está llamado a renovar cada día.
El Acto de Reparación: Es una respuesta de amor ante un mundo que vive en el pecado mortal y por esto ofende gravemente a Dios.
¿Qué significa hacer un Acto de Reparación?
Reparar es:
- Consolar el Sagrado Corazón de Jesús.
- Ofrecer mortificaciones (son sacrificios que disciplinan y purifican) para reparar los pecados de las personas.
- Unir nuestras cruces al Sacrificio infinito de Cristo.
- Cooperar en la salvación de las almas.
Ejemplos de Mortificaciones fuertes (IMPORTANTE: solo se hacen con dirección espiritual):
- Ayunos de uno o más días a pan y agua.
- Comer 1 comida al día por ej. pan, infusión, sopa, verdura, legumbre, pasta, arroz, huevo, pescado (No Carne).
- Usar cilicio, cadena o cuerda áspera sobre la piel en la cintura.
- Autoflagelación (moderada) por ejemplo con cuerdas, látigo de cuero o similar.
- Dormir en el suelo.
- Practicar el Silencio por varias horas o días.
- Dormir pocas horas.
- Peregrinaciones austeras (carentes de lujo).
- Ofrecer sufrimientos, enfermedad o dolores en silencio.
- Bañarse uno o más días con agua fría.(helada)
Ejemplos de Mortificaciones suaves (no es necesario la dirección espiritual):
- En la comida: No repetir, No condimentar a gusto, Renunciar al postre, Comer lo que no gusta sin queja.
- En el descanso: Levantarse sin posponer el despertador, No recostarse durante el día, Dormir sin buscar excesivo confort.
- En la lengua: No defenderse inmediatamente, No contar algo interesante para lucirse, No criticar, Guardar silencio cuando cuesta.
- En la voluntad: Aceptar contrariedades, Sonreír cuando cuesta hacerlo, No imponer el propio gusto, Obedecer con prontitud a los padres o a la autoridad (siempre y cuando pidan hacer algo que es Pecado Mortal o Venial).
- En el uso de la tecnología: Limitar el uso del celular a menos de una hora, No mirar curiosidades, No responder mensajes inmediatamente por ansiedad.
El Papa Po XI en la encíclica Miserentissimus Redemptor enseño que la reparación nace de un deber de justicia y de amor: debemos responder al Amor ofendido con amor reparador. “El deber de la expiación o reparación incumbe a todo el género humano.” (MR, n. 7)
En la encíclica Mystici Corporis Christi (Pío XII): El Papa enseña que la salvación de muchos dependa de las oraciones y voluntarias mortificaciones de los miembros del Cuerpo Místico (todos los Bautizados) unidos a su Cabeza, que es Cristo.
La Iglesia Católica enseña que, aunque el Sacrificio de Cristo es suficiente y superabundante, Él desea que sus fieles completen en su carne «lo que falta a las tribulaciones de Cristo, por su Cuerpo, que es la Iglesia» (Colosenses 1, 24). Nuestra mortificación nos permite participar en la aplicación de sus méritos.
Cómo rezar y ofrecer el Acto de Reparación
Estas oraciones pueden rezarse cada día (por ejemplo en la mañana) y renovarse durante todo el día.
1° Paso: Preparación interior: Antes de comenzar
- Colócate frente a tu altar, frente a Jesús Crucificado o ponte espiritualmente en su presencia.
- Ponte de rodillas.
- Haz la señal de la cruz.
- Ofrece cada mortificación por la conversión sincera y perseverante de tu familia (esposa, esposo, hijos), por la santidad de los sacerdotes, por la santificación de los matrimonios católicos y en sufragio (sacrificio y oración) por las Almas del Purgatorio para que pronto vayan al Cielo.
2° Paso: Oración de Ofrecimiento: Antes o después de realizar la mortificación voluntaria, reza:
“¡Oh Jesús, te ofrezco este sacrificio por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados que tanto ofenden al Inmaculado Corazón de María!”
3° Paso: Las Oraciones enseñadas por el Ángel: En Fátima el Ángel de la Paz enseñó a los 3 niños una profunda oración de reparación. De rodillas y antes de decir la oración primero besa el suelo y luego con la frente en el suelo reza la siguiente oración (debes repetir esto 3 veces):
“Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo.
Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman.”
4° Paso: Oración a la Santísima Trinidad
“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con que Él es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores.”
5° Paso: Reza la oración del Santo Rosario
“¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre principalmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia!”
6° Paso: Jaculatorias
- “¡Dios mío, te amo en agradecimiento a las gracias que me has concedido!”
- “Oh, Jesús, te amo! Dulce Corazón de María, sed la salvación del alma mía.”
7° Paso: Finaliza realizando la señal de la cruz.
Frutos del Acto de Reparación
El alma que vive este espíritu:
- Crece en amor.
- Se purifica.
- Coopera en la salvación de almas.
- Consuela el Sagrado Corazón de Jesús..
Quien no vive para Salvar Almas, no sirve para vivir.


