Los Diez Mandamientos
San Alfonso María de Ligorio

Descripción
Este tratado, editado por el Apostolado Mariano de Sevilla y dotado de la debida Licencia Eclesiástica, constituye una guía indispensable para la instrucción moral de los fieles. A través de una cuidadosa pedagogía y un lenguaje directo, la obra expone de manera minuciosa los fundamentos de la salvación y los tres primeros mandamientos de la Ley de Dios. El texto destaca por su enfoque tradicional, donde la moral no se diluye, sino que se reafirma mediante la Sagrada Escritura, el magisterio de la Iglesia y los ejemplos edificantes de los santos.
I. Introducción y Fundamentos de la Vida Moral
- El fin último del hombre: Exposición del propósito de la creación: conocer, amar y servir a Dios en esta vida para gozarle en la otra.
- La caída y la Redención: Análisis del pecado original, las postrimerías (muerte, juicio, infierno y gloria) y la absoluta necesidad de la gracia divina y el cumplimiento de la Ley para salvarse.
II. Deberes para con Dios (Primeros tres Mandamientos)
- I Mandamiento (Amarás a Dios sobre todas las cosas): Culto a la Majestad Divina a través de las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad). Defensa de la piedad y condena de la superstición, la impiedad y el sacrilegio.
- II Mandamiento (No tomarás el Nombre de Dios en vano): El respeto debido al Santo Nombre. Doctrina sobre los votos, las promesas y las condiciones para un juramento lícito; gravedad de la blasfemia.
- III Mandamiento (Santificarás las fiestas): La obligación ineludible de asistir a la Santa Misa y la delimitación estricta de los trabajos serviles prohibidos en domingo.
III. Deberes para con el Prójimo (Siguientes siete Mandamientos)
- IV Mandamiento (Honrarás a tu padre y a tu madre): Obligaciones mutuas en la familia y la sociedad. Deberes de obediencia a las legítimas autoridades espirituales y temporales.
- V Mandamiento (No matarás): Defensa de la vida humana desde la concepción. Condena del homicidio, el aborto, el odio, la venganza y el pecado de escándalo (muerte espiritual del prójimo).
- VI y IX Mandamientos (No cometerás actos impuros / No consentirás pensamientos ni deseos impuros): Custodia de la santa pureza y la castidad según el propio estado de vida. Normas prácticas para combatir las tentaciones en las acciones, palabras, miradas y afectos del corazón.
- VII y X Mandamientos (No hurtarás / No codiciarás los bienes ajenos): Respeto a la propiedad ajena, la justicia en los contratos y la obligación de restitución. Condena de la avaricia y la codicia desordenada.
- VIII Mandamiento (No dirás falso testimonio ni mentirás): Deber de defender la verdad. Gravedad de la mentira, la maledicencia, la difamación, la sospecha temeraria y la murmuración.
San Alfonso María de Ligorio (1696-1787) fue un gigante de la fe, Doctor de la Iglesia y fundador de la Congregación del Santísimo Redentor. Abogado brillante que abandonó el mundo para hacerse siervo de Cristo, es considerado el patrón de los confesores y moralistas. Su genio radica en haber sabido unir la teología más profunda con una sencillez apostólica que llega al corazón de los más humildes. Fue un incansable defensor de la Tradición y un enamorado de las Glorias de María; su vida entera fue un testimonio de que la santidad es posible a través de la oración constante y el rechazo absoluto al pecado. Leer a San Alfonso es escuchar la voz de un padre que nos ama tanto que no está dispuesto a vernos perder la eternidad por un placer momentáneo.


